El término topping es bastante moderno dentro de la gastronomía. Se utiliza para hacer referencia en especial a los ingredientes con los que suelen cubrirse las pizzas (en particular para las pizzas más modernas que llevan rúcula, albahaca, jamón crudo, pistachos, bocconcini, tomates secos, etc.)

El término topping se ha extendido a otro tipo de preparaciones como pueden ser las ensaladas. Se distingue de los aderezos clásicos, como podría ser una simple vinagreta (aceite de oliva, vinagre y sal emulsionados), que contienen elementos sólidos y menos clásicos como pueden ser semillas, frutas secas, hierbas o vegetales que hacen las veces de condimento para el o los ingrediente/s principal/es. Pero también para los complementos con los que suelen servirse los helados y que pueden ser frutas secas, frutas disecadas, chips de chocolate, salsas de diversos gustos, cereales, etc.


No se trata entonces de un aderezo tradicional sino de una mezcla que le suma sabor y un componente nutricional extra. Además, tienen mucho que ver con la experimentación y el conocimiento que surge en consecuencia de combinaciones especiales de sabores. Por ejemplo, y aunque parezca algo extraño, una ensalada de berenjenas combina muy bien con el agregado de hojas de menta fresca picadas. Y no hay combinación más exquisita que las hojas de rúcula -que hoy se consiguen en cualquier verdulería y a muy bajo precio- con un chorrito de aceite de oliva y queso parmesano rallado o en escamas. Los más entendidos le agregan pedacitos de queso roquefort y tomates secos. Un manjar...


Otros ejemplos de toppings que se pueden agregar a ensaladas y que muchas veces suenan increíbles son: muesli (sí, los mismos que se ponen al yogur o a la leche del desayuno), manzana deshidratada (la que se consigue en las dietéticas), arándanos frescos, cebolla frita, almendras o avellanas tostadas y molidas, nueces, etc. Entre los toppings más populares o difundidos se encuentra la panceta crocante, que nunca falla porque combina bien con casi todo y que le agrega un sabor increíble a cualquier ensalada, el queso azul, los tomates secos y las semillas de todo tipo. Si las semillas se tuestan apenas un poquito en una sartén en seco -sin nada de aceite- unos segundos antes de agregarlas a la ensalada, quedan exquisitas y muy aromáticas.


El topping es un concepto moderno que permite innovar en terrenos clásicos, como son las ensaladas, con un toque creativo. Permite además combinar frutas con verduras o hierbas con semillas y quesos. Incluso, ya se han empezado a comercializar frascos con toppings especiales para ensaladas que contienen diversos ingredientes como curry con zanahoria disecada, por dar un ejemplo.


Pero también hay opciones más sencillas que podemos incorporar en nuestras casas y hacer de una comida simple y casi automática (como el tomate con lechuga y cebolla, la zanahoria con huevo o el pepino con tomate, etc.) en una comida un poco más entretenida. Podemos aprovechar esta época en la cual las verdulerías ofrecen todo tipo de frutas y verduras de estación y cuando el calor se va haciendo cada vez más intenso, reclamando comidas más livianas en lugar de guisos y pucheros, para poner en juego nuestro ingenio sin tener que recurrir ni a excentricidades ni a productos inalcanzables. Algunas opciones: ensaladas con croutons (cuadraditos de pan con aceite y hierbas que se secan en el horno y le aportan una textura crujiente a la ensalada), ensaladas con garbanzos o lentejas cocidos previamente, ensaladas con quinoa, trigo burgol o couscous, o ensaladas con semillas de girasol, lino o sésamo.


¡Nuestras mesas serán, no sólo más coloridas, sino sabrosas y nutritivas!