El punto de largada fue la reunión cumbre de los principales socios de Cambiemos en el orden nacional, el PRO y la UCR, en la residencia presidencial de Olivos, que encabezó el propio Mauricio Macri y a la que concurrieron, como delegación bonaerense, la gobernadora María Eugenia Vidal y su vice Daniel Salvador.
Ahora comienzan las tareas de ordenamiento en las provincias y distritos de la alianza gobernante, y en el principal escenario electoral del país, la gobernadora María Eugenia Vidal ya instruyó a sus interlocutores políticos que Buenos Aires tiene que ser ejemplo y guía de fortaleza y cohesión política para el Cambiemos nacional.
Por ello, incluso, hubo un aparte bonaerense en Olivos, entre Salvador y Vidal, del cual no formó parte el otro bonaerense de la velada, el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Emilio Monzó.
LEA MÁS:
Allí se habrían fijado el doble objetivo: cerrar internamente bien, sin demasiado ruido, y rápido. No habrá nombres sobre la mesa, pero sí “esquemas de repartos” para todos los integrantes, organizaciones políticas que luego tendrán que encontrar sus acuerdos internos, de la oferta electoral que verá la luz una vez entrados en el segundo semestre del año.
La maniobra no resulta una tarea sencilla, pero hay algo en la administración provincial que empieza a ser cada vez más evidente: las vacantes.
Desde el gobierno se cubren y deslizan que serían anunciadas en marzo, según los voceros más creíbles que tiene la gobernadora.
El caso más evidente es, tal vez, el Ministerio de Producción, que desde el primero de diciembre está sin quien fuera un fugaz titular, Joaquín De la Torre, hoy en el Ministerio de Gobierno. Son ya más de 60 días sin ministro, y se trata de un trámite que sólo necesita un decreto del Poder Ejecutivo.
A diferencia de otras vacantes, como el o los posibles miembros de la Suprema Corte de Justicia o el Tribunal de Cuentas, que requieren de un trámite de acuerdo donde participa el Poder Legislativo, ese ministerio no tiene explicación aparente.
La idea sería empezar las negociaciones con todo eso, o parte de ello, sobre la mesa, con socios plenos de Cambiemos o incluso con algún otro interlocutor invisibilizado aun.
En otro sentido, hay más novedades dentro de “las vacantes”, aunque no directamente relacionadas con las definiciones políticas electorales urgente que tiene el gobierno, sino ya con las políticas de Estado que el Ejecutivo se propuso avanzar, casi con carácter fundacional.
El fallecimiento del juez Federico Domínguez, presidente del Tribunal de Casación Penal bonaerense, proporciona una vacante clave en la administración de la justicia penal provincial.
Domínguez estaba al frente de ese órgano judicial -la máxima instancia del fuero- desde su creación, a partir de la convención constituyente del 1994. Ahora queda esa silla vacía en uno de los tribunales más importantes de la provincia de Buenos Aires.
En la provincia, la instrucción de las investigaciones penales está a cargo de los fiscales, que con la designación de Julio Conte Grand, como jefe de los fiscales y defensores oficiales, el gobierno empezó a imponer su lógica en la justicia bonaerense. En el otro extremo de los procesos penales, está el Tribunal de Casación Penal, la última instancia de revisión de los fallos de primera instancia y de las cámaras de apelaciones, que ahora tendrá que elegir un nuevo presidente, Vidal tendrá que rubricar esa designación.
En el gobierno siempre hay voces que alertan sobre los riegos de una intervención desmedida del Ejecutivo en estos trámites, pues su titular queda asociado al éxito o el fracaso de un funcionario que en definitiva es del Poder Judicial.
Mientras tanto, el gobierno ya abrió la negociación con los docentes. Se verán frente a frente el lunes 6, sobre la base del acuerdo extendido a casi la totalidad de los empleados públicos provinciales.
Los docentes piden una negociación que incluya la pérdida del poder adquisitivo de los salarios en 2016, que estiman entre un 8 a 12%. Lo que los lleva a expresar públicamente un aumento superior al 30%. No se vislumbra el acuerdo en la previa. Se especula con una intervención del gobierno nacional que por lo pronto no abrió paritarias antes para los docentes y se terminó que lo que se denominaba desde los gobiernos pasados con la “doble ventanilla”.
Pero mientras los docentes parecen “ningunear” el acuerdo de los otros trabajadores públicos, el secretario General del Sindicato de Salud Pública bonaerense, Miguel Zubieta, defendió ese entendimiento que hizo su gremio con el gobierno provincial, mediante el cual los salarios se ajustarán con un piso del 4,5 por ciento cada tres meses, que aumentará si se incrementa la inflación.
“Si la inflación es del 30 por ciento, el 18 es mentiroso, porque nuestro acuerdo va a llegar a un 30 por ciento”, dijo Zubieta.
Inspirados por el “espíritu de unidad” que, evaluaron, se expresó en el pasado Congreso del PJ, realizado el pasado 29 de diciembre en La Matanza, esta semana se realizó la primera reunión formal de la Mesa de Coordinación Política para analizar y expresar la postura del “Peronismo Bonaerense”.
La unidad expresada por la dirigencia peronista parece ser de alcances limitados. Dos intendentes o tal vez tres ya empezaron con el siempre recurrente “operativo clamor”.
El primero en hacerlo explícito, en la previa del encuentro, fue el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi que su subió como candidato y al mismo tiempo se bajó.
“Muchos especulan con que yo voy a ser candidato. Yo les digo que no, que me quedo acá, que voy a trabajar para la unidad”, dijo, para agregar luego que “voy a trabajar para que Cristina sea candidata este año”. Aclaró, no obstante, que no sabe “qué es lo que ella quiere, pero tengo la seguridad de que necesitamos un líder que conduzca y aglutine”, explicó Ferraresi, que no estuvo en la reunión de la mesa de coordinación.
El que sí estuvo fue el intendente de Hurlingham, Juan Zabaleta, que planteó que el peronismo bonaerense debe dirimir sus diferencias en las primarias de agosto, para discutir “públicamente” la alternativa que el espacio presentará en las elecciones legislativas de octubre.
También estuvo en la reunión de mesa el intendente de Moreno, Walter Festa, vecino de Zabaleta, que rápidamente expuso su parecer: “En Moreno la gente la ama a Cristina, tiene el poder de la gente y eso no se lo quita nadie”.
Parece ser que los dirigentes peronistas seguirán avanzando por este camino estrecho que los une, pero que al mismo tiempo los diferencia. Y prometen que se verán las caras nuevamente el próximo sábado 18 de febrero en Santa Teresita, ubicada en el Partido de la Costa. Oficialmente adelantan que “se volverán a analizar los graves problemas económicos y sociales por los que atraviesa el país, producto de las medidas de ajuste aplicadas por el gobierno nacional”.
En el marco del plan estratégico que puso en marcha la provincia a través de la Subsecretaría Social de Tierras, Urbanismo y Vivienda, su titular Francisco Echarren firmó un convenio con el intendente de Vicente López, Jorge Macri, para financiar obras de infraestructura en el municipio.
“Firmamos un convenio muy importante que permite avanzar en el financiamiento de un centro barrial de infancia que va a tener una mirada especial sobre los chicos, dándole jornada completa. Esta obra se combina además con un jardín municipal que tenemos en el predio, para darle a todos los chicos las mismas oportunidades, y en este sentido la Provincia y la Subsecretaría nos están acompañando con un financiamiento”, explicó el jefe comunal local quien además destacó el “empuje y el conocimiento de Echarren en el tema”.
“Es conocedor del tema y además cuenta con un equipo multidisciplinario que nos permite tanto ordenar aspectos legales formales como también a hablar de agua, hábitat, cloacas, centros barriales y discutir el perfil de ciudad o el uso del suelo” continuó el mandatario de Vicente López.
Cabe destacar que el acuerdo rubricado en el marco de la Ley de Acceso Justo al Hábitat, contempla la puesta en valor y ampliación del Jardín de Infantes, un centro barrial de infancia, y un comedor en el barrio La Habana de la localidad de Villa Martelli.