Lo asume con naturalidad. Del mismo modo al aceptar describir su obra terminada como una labor familiar. "La selección de las canciones fue una mezcla de cosas, sabíamos que estaban los temas de mi abuela y de mi hermana, el resto siguió ahí, en el tintero y aunque no tenía muy en claro cómo trabajarlo, fui construyéndolo en el camino", cuenta sincera, la chica de 27 años en la tarde cálida de Palermo.
Entre boleros y romanticismo, antes que el desamor, elige la fragilidad, como eje central. "Yo creo que el disco trata de la vulnerabilidad humana, porque nos hace falta mirarnos más por adentro y sacarnos estas cosas que uno acumula con el tiempo", cuenta. "Lo que hice fue desde los lados más internos y de ahí, a trascender de a poco. Es fragilidad y a la vez fortaleza".
En una suerte de autocanibalismo, como describe a uno de sus videos (sobre su canción Caníbal), la joven que supo darle calma a la intensidad de René con Calle 13 en los escenarios de todo el mundo, explica por qué quiso hablar del ego.
"Pensé de qué modo mostrar la forma de atravesarlo y, finalmente, logré liberarlo a partir de un miedo mío", define.Al consultarla a propósito de tantas colegas suyas abocadas al pop e impulsadas a la fama, la portorriqueña concluye: "Lo importante en el arte es siempre comunicar algo, a mi me gusta utilizarlo como herramienta, es lindo cuando gente de otros países se sienten identificados con una emoción tuya porque ayuda a que una no se sienta sola en el mundo".
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Sin embargo, se molesta con el perfil de artista desconectado. "No me gusta, es como una falsa ilusión, vivimos dentro de un mismo mundo, independientemente de que la televisión y los medios puedan crear otra realidad", se anima.
Su relación con la Argentina, dice, es profunda. "Desde chica escuchaba su música, son muchos los amigos que tengo. Además de mi cuñada, (Soledad Fandiño, pareja de René), también un músico rosarino que hoy reside en Puerto Rico". Evita dar su impresión sobre nuestra actualidad. "Tengo que pasear un poquito más", asume y agrega: "definitivamente sé que están pasando cosas muy duras, hoy sucede mundialmente. Es importante que la gente reaccione, se trata de lograr entendernos mejor y unirnos". Ileana recuerda la larga noche que vivió el día del triunfo de Donald Trump.
"Estaba en México y justo también fueron las elecciones en Puerto Rico, no dormí bien. No sé qué pasará con nuestro país. Quiero pensar que quizás el año que viene nuestra manera de pensar pueda transformarse. Y si no, demostrar que no podemos tolerar aquello que no está bien. Después reaccionar y hacer todo lo que haya que hacer". Nominada como Mejor artista Nuevo en la 17ª premiación de los Grammys latinoamericanos, la chica que reflotó el bolero promete darse un gustito antes de concluir su gira por la Argentina. "Ahora quiero conocer más mujeres de la música, si pudiera me llevaría 700 discos de cada lugar. Siento cada vez más curiosidad por la cultura", reconoce, como quien vive siempre alerta.