Próximo a cumplir 63 años en el medio, Julio Lagos mantiene intacta su vigencia por su talento y su inagotable curiosidad de cronista urbano y su permanente apertura a las nuevas tecnologías
Perteneciente a una generación de oro de locutores que mantuvieron la excelencia de la radiofonía argentina. Julio Lagos continúa con el espíritu inquieto que lo llevó a enamorarse de una profesión que lo mantiene joven y vigente, curioso y experimentador, como aquel chico que dio sus primeros pasos en el periodismo.
A los 16 años comenzó a trabajar en el Diario El Mundo, su insistencia superó la paciencia de su padre -corrector de pruebas en la editorial- y desde ese momento, su pasión por la comunicación, en todos los órdenes, nunca se detuvo.
Fue cronista deportivo, publicó tiras humorísticas en la mítica revista "Tía Vicenta", integró el grupo fundador de la Revista Gente (autor del reportaje de tapa en el Nº1, en 1965), editó ocho libros, recibió premios nacionales e internacionales por la excelencia en su labor profesional (Rey de España, Ondas, Argentores, Martín Fierro, Bureau Argentino de Radio, entre otros) y trabajó en las radios más importantes del país.
En el primer día del 2024, Julio Lagos comenzará su nuevo programa en Radio Rivadavia.
El primer recuerdo que asoma en la infancia de Julio Lagos es la radio, en el comedor de su casa, ese mágico aparato que permitía disfrutar "el espectáculo en su domicilio". Los primeros nombre que brotan naturalmente de su memoria son "El relámpago" por Radio el Mundo, "Tarzán" por Radio Splendid, Juan Carlos Mareco, Fioravanti, Alfredo Aróstegui.
Imágenes capturadas con moto g72
La transformación en el sistema de trabajo es algo que obsesiona a Julio Lagos. Su necesidad de estar actualizado con las nuevas tecnologías y la modificación que esto significa en el contacto con público, es su inquietud permanente. Desde la revista Alumni, que se vendía exclusivamente en las canchas de fútbol, pasando por las vidrieras de los diarios con sus carteleras de noticias.
La pasión de Julio Lagos por comunicar continua a flor de piel, encontrando grandes noticias muy cerca, en lo que le pasa a los vecinos, en los sucesos del barrio. Hacer la radio para la gente, ser los cronistas de la realidad que nos rodea, ser el puente entre la noticia y el público.
La rutina diaria de Julio Lagos como cronista de actualidad -que surgió desde chico, cuando hacia los mandados para su familia- sólo se interrumpe cuando el teléfono suena y anticipa la necesidad de presencia indispensable del "abuelo". Con ocho nietos -algunos en el exterior- reconoce que lo emociona enormemente observar a sus hijos como padres.
Nacido en el porteño barrio de Parque Chacabuco, de casas bajas y puertas abiertas, en donde la bicicleta, el fútbol en la vereda, el patín, las pistas de autitos y los carritos carritos marcaron a fuego su infancia. Hoy, Julio Lagos encuentra la misma esencia en Martínez, Provincia de Buenos Aires, en donde puede conocer a sus vecinos y sus historias.
En una época donde las palabras parecen haber sido vaciadas de contenido, Julio Lagos recuerda la tarea de su papá, como corrector de pruebas -en diario El Mundo- donde le corregía las notas que escribía durante el período en el que trabajó en la editorial.
El 13 de mayo de 1997, desde su programa "La Mañana de Julio Lagos" por FM Aspen 102.3, realizó la primera transmisión radial en simultáneo por Internet -en directo y en tiempo real- lo que lo convirtió en el pionero absoluto. En 1999 incorporó la primera webcam en el estudio de radio. Con esta visión de futuro en su haber, Julio se reconoce como un defensor a ultranza de la radio AM.
Con la incorporación de las nuevas tecnologías en comunicación a su programa de radio, Julio Lagos logró ampliar el espectro de los oyentes a todo el mundo y como corresponde a los que están adelantados al resto, debió lidiar con compañeros de trabajo que no lo entendían, específicamente con los del departamento comercial.
Julio Lagos está feliz e ilusionado con su próxima vuelta a la radio, en una de las AM más importantes y con más historia: Radio Rivadavia. "Lo cuantitativo, cuando es muy cuantitativo es cualitativo" dice, y por eso quiere una audiencia variada y amplia, con miles de historias.
"Yo quiero que la gente me escuche" así de simple y concreto es como Julio Lagos define su motivación para seguir vigente y actualizado. Y es que, claramente, sigue siendo leal a ese chico que todas las tardes se sentaba a escuchar la radio en el living de su casa.
Inquieto buscador de historias, conocedor de la sensibilidad de la gente, Julio Lagos emprende cada programa como una aventura, que lo lleva a descubrir cosas nuevas que lo sorprenden y que disfruta compartiendo con sus oyentes en todo el mundo.
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