El Pelado, quien está dirigiendo al AEK de Atenas, se ve más como hincha que como futuro entrenador del Millonario.
Matías Almeyda, quien está dirigiendo al AEK de Atenas, equipo al que sacó campeón local en 2023, rompió el silencio y volver a hablar de River, el club de sus amores. El Pelado se ganó el mote de ídolo del Millonario: ganó la Copa Libertadores 1996 como jugador y en 2012 como técnico devolvió al club a Primera División.
Almeyda, quien se encuentra en su tercera etapa como entrenador en el exterior, tras dirigir a Chivas (campeón de todo) y San José Earthquakes (en la MLS), fue consultado sobre si quiere volver al club. "Me pasa algo raro. Creo que sueño algo que... No es que lo sueño, lo pienso", comenzó misterioso.
"El día de mañana me gustaría tener mi propio palco e ir como un hincha y poder disfrutar de entrar nuevamente a la cancha de River, de verlo jugar al equipo, de ver este estadio nuevo, de ver un montón de cosas que la vi de chico y que en el momento que volví viví lo peor y me gustaría ya a esta altura poder disfrutar eso con mis hijas. Por ahí, algún día seré abuelo. Desde ese lugar lo veo hoy", completó el entrenador.
"Cuando se fue Marcelo (Gallardo) dije que dejaba la vara muy alta, pero cuando yo fui entrenador no lo quería nadie tampoco y la vara estaba baja. Yo no espero ningún llamado. La verdad que no y tampoco me vendo para volver", agregó sobre una posible vuelta al banco de River.
"Yo quiero volver como hincha, soy hincha y está claro mi respuesta. Mi carrera como entrenador está hoy en Europa y yo no sé si voy a dirigir muchos años. Saben que mi vida futbolística siempre la he vivido de una manera bastante atípica al resto. No sé si mejor o peor, pero vivo tratando de ser feliz. Y cuando no me gustan más las cosas, me voy, es simple. Si no, me echan antes", continuó.
"Nunca pienso en ir a un lugar cuando hay un técnico y cuando yo estoy con contrato en otros lugares. La verdad es que soy hincha de River. Entonces tengo a River en el corazón. También, tengo un gran respeto y un gran cariño por Banfield", concluyó el técnico.
Y recordó sobre su etapa en River: "Mi paso como entrenador fue como hincha. Me jugué todo. Si me iba mal no dirigía nunca más y no me interesaba dirigir más tampoco. Entonces, creo que tuve que estar en el momento, este hincha de River le dio su granito de arena en el momento que se lo tenía que dar. Después, obviamente fue duro"
Por último, comentó en diálogo con Fútbol y Rosca (radio splendid): "Pero las batallas están hechas para los soldados que están armados y yo estaba armado para esa batalla. No visualizo otra cosa. Tuve que estar en el momento que estar. Porque viví ahí y fue en mi casa. Viví momentos muy buenos, momentos muy malos, momentos de alegría y momentos de decepción. Entonces, ¿cómo no voy a volver? Algún día voy a volver a esa casa. Tengo amigos, tengo utileros que todavía sigo hablando con ellos, hay mucha gente que está dentro de mi corazón, que está en River".
Messi en Inter Miami: "Hace cuatro años dije que Messi tenía que ir a Estados Unidos. Cuando fui a Estados Unidos había estudiado esa liga. Y decidí ir ahí. Ese es el lugar para los jugadores de fútbol que, digamos, que encuentran estabilidad, que encuentran un profesionalismo como pocos en el mundo, que encuentran estadios de primera, que encuentran sus vacaciones, un profesionalismo como pocos en el mundo, estadios de primera, sus vacaciones, respeto, que termina el entrenamiento, termina el partido de fútbol y son seres normales. Entonces, por eso visualizaba que jugadores como Messi, como todos los que van pasando siempre por ahí, iban a buscar ese lugar. (...) De hecho están apostando a llevar más jóvenes y a mí me ven en Europa de Estados Unidos, no de otro lugar, porque la liga de Estados Unidos acá se ve y la mexicana no se ve. Y en Chivas habíamos ganado cinco títulos".
Si suele hablar con Passarella: "Sí, sí, sí, yo lo quiero. Tengo un respeto por la gente que me ha dado posibilidades y si no sería un desagradecido. Y creo que todos cometemos errores. Analizo el porqué, por qué fue y también le encuentro un porqué pero no juzgo. De Passarella no me voy a olvidar que fue uno de los formadores más grandes que tuvimos nosotros en River y de hecho todos los entrenadores de mi edad fuimos formados por él, por el Tolo (Gallego) y por Sabella y con grandes consejos después obviamente.
Todos sabemos que la política es complicada a nivel nacional y a nivel deporte, pero le guardo un cariño. Es un tipo que a nosotros nos abrió la puerta. A los 18 años nos hizo debutar en River. Era el técnico de la Selección cuando debuté. Y fue el entrenador, el presidente que se animó a decirme que sí cuando le propuse ser el entrenador. Entonces, no puedo ser injusto. La decisión final no va juzgada. Porque, en definitiva, después lo llevó a Ramón, a un hombre querido de la casa de River y está todo bien. No pasa nada".
Estar en el exterior: "Yo me fui de Argentina creo en el 2015, llevo ocho años, casi voy para el nueve. La verdad que se extraña, y más cuando nos vamos haciendo cada vez más grandes. Bueno, yo hace poquito cumplí 50 años. Creo que desde los 15 años soy una especie de nómade, no he parado y voy para acá, voy para allá. El fútbol es parte de mi vida y deseaba tener una carrera como entrenador, parecida a la que tuve como jugador, y esto ha hecho que tuviese que salir en un momento y me fui a México, después a Estados Unidos, y después quería venir a Europa, y las únicas puertas que se abrieron fueron estas de Grecia. Lo aprovechamos".
Su momento en AEK Atenas: "Estamos a dos puntos del líder, después de haber tenido el año pasado un excelente año, tuvimos la posibilidad de ganar el campeonato local después de muchos años, y la copa. Ganamos el doblete por tercera vez en 100 años. Para el fútbol griego ha sido bastante importante este paso que dimos y hoy estamos en el torneo local ahí prendidos".
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