Carlos Alcaraz fue el gran héroe de Racing para la consagración en el Trofeo de Campeones: entrando desde el banco de suplentes en el segundo tiempo, convirtió el agónico gol sobre el final del alargue con el que la Academia le dio vuelta el partido a Boca. Y el joven volante tuvo un año particular: ofertas de Europa, sanciones, irregularidad, para culminar con este trascendental tanto.
Antes de la llegada de Fernando Gago al banco de la Academia, en octubre del 2021, Alcaraz ya había dado sus primeros pasos en la Primera de Racing y demostrando muy buenas condiciones. Con el arribo de Pintita, de reconocido estilo inclinado a los jugadores técnicos y de buen pie, el potencial de Charly parecía ser aún más alto.
Durante la Copa de la LPF, en la que los de Avellaneda dominaron de punta a punta su zona pero luego quedaron eliminados por penales frente a Boca, el volante fue uno de los puntos altos de un equipo que ya demostraba las cualidades que luego ratificó: buen fútbol, tenencia, asociaciones, y ataque con muchos jugadores atacando el área. En ese sentido, Alcaraz también convirtió varios goles.
A mitad de año, el futbolista de 19 años (cumplirá 20 a fines de noviembre) recibió una importante oferta del Milan italiano: 12 millones de euros, que la Academia decidió rechazar. Ya durante la Liga Profesional, el platense fue de mayor a menor. No logró sostener el nivel que había mostrado durante la primera etapa del año y, con la presencia de futbolistas como Emiliano Vecchio, terminó perdiendo el puesto.
En octubre, cuando la LPF entraba en su recta final, Charly fue marginado del partido con Defensa y Justicia por un exceso de peso. Volvió a la fecha siguiente, frente a Atlético Tucumán y, tras ingresar en el complemento, protagonizó una pelea con Edwin Cardona por la ejecución de un tiro libre: el juvenil quería patearlo pero el designado era el colombiano, quien terminó pateando. Y luego de correrse de donde estaba la pelota para dejarlo ejecutar a Cardona, hizo un gesto que no cayó bien.
Así, el año de Alcaraz tuvo muchos capítulos. Pero no quedan dudas de que la historia terminó con el más glorioso, el que seguramente soñó: entrar y meter el gol que le vale un título al club que lo formó. Aunque con otra de las suyas, tuvo un polémico festejo ante la gente de Boca que generó el tumulto entre los futbolistas. Además, se sacó la camiseta y, al estar amonestado, Facundo Tello lo expulsó.
En medio de los festejos, declaró: "Sinceramente no me esperaba arrancar de suplente, pensé que iba a ser titular. Quizás mis compañeros lo sabían pero yo no". Sin embargo, luego aseguró que "tenía en claro que si no era yo, el que juegue lo iba a hacer de la mejor manera y si yo entraba tenía que cumplir". Mirá si cumplió... Alcaraz, del semillero al pedestal.
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