El presidente del Xeneize aprovechó el aniversario 120 del club para hablar una vez más de todo el amor que le tiene a la institución: "No puedo vivir sin Boca".
Boca festeja sus 120 años de vida, de rica historia, llena de páginas de todo tipo bañadas en oro. Y no podía faltar en esta celebración la palabra de Juan Román Riquelme, el máximo ídolo del club que es el actual presidente. En una nota con el canal oficial de la institución se mostró a corazón abierto.
En uno de los adelantos, Román habló de su amor por Boca. "No sé si me emociona o qué, pero es mi vida. Mi vida es Boca. Esa es la verdad. Y creo que hace dos años, el día de la despedida (en la Bombonera) lo dije: Boca puede vivir sin Riquelme, yo no. Es así. Mi familia lo sabe y mis hijos lo saben. Viví cosas que no voy a vivir ni tampoco a sentir. Fui un afortunado”, contó. Y aunque no lo haya puntualizado, en el video se lo ve conmovido.
"No tuve mucha chance de elegir. Mi papá me hizo hincha de Boca, igual que toda mi familia. Después es una cosa rara, ser hincha de un club de fútbol que uno elige de chico. Uno es hincha de Boca y va a morir siendo hincha de Boca", siguió, con ese sentido de pertenencia que siempre manifiesta y que hoy volvió a remarcar.
Sobre sus deseos de pibe, cuando la azul y oro ya era su pasión, Román contó: “Todos queríamos ser Maradona. Como hincha admiraba al Beto Márcico y al Manteca Martínez. En mi época, sin dudas, Maradona es lo más grande que vi jugando al fútbol, y como hincha de Boca, mucha admiración al Beto, y cuando volvió de Francia, fue una novela hermosa", elogió a Márcico, a quien en alguna ocasión invitó a su palco en la Bombonera.
Sobre aquellos tiempos que él vivió de pibe y los actuales, el 10 hizo un ensayo de cómo evolucionó el planeta de la pelota. “El fútbol cambió. En aquella época, tenías 20 que eran mayores y cinco chicos. Hoy, está igualado. Hoy nosotros nos sentimos felices, los trabajadores de Inferiores y los técnicos de Primera hicieron un gran trabajo dándole el lugar a los chicos y estamos muy contentos. Yo imaginaba ser futbolista, pero nunca imaginé que iba a ser tan linda. Yo entré a la película más linda el 10 de noviembre de 1996”, dijo y remarcó la fecha de su debut en el Xeneize.
Como siempre, en ese repaso por su lazo con el club, Riquelme mencionó al Templo xeneize. “La Bombonera es única. El hincha que va se da cuenta que está más linda. Y mientras nosotros estemos acá, la vamos a seguir arreglando y cuidando. Le podemos dar la palabra que no se inunda más como antes y segundo, la vamos a poner más linda. La Bombonera es de todos los hinchas y la queremos cuidar y mimar, y es lo que estamos haciendo. Es el lugar más lindo del mundo", sostuvo.