El Fortín jugó un flojo partido ante el equipo de la B Metropolitana pero le alcanzó para vencerlo por 1-0 y romper la mala racha de siete duelos sin goles y triunfos.
Vélez sufrió ante Midland, conjunto de la Primera B Metropolitana, pero lo venció por 1 a 0 por los 32avos de la Copa Argentina y consiguió su primer triunfo en el año. El subcampeón de la anterior edición, que ganó con gol de Braian Romero de penal, avanzó a los 16avos del certamen más federal del país, donde enfrentará a Lanús.
Con el objetivo de interrumpir una racha de siete partidos sin triunfos ni goles (cinco derrotas y dos empates), todos por el Torneo Apertura, el conjunto de Liniers inició con ímpetu el partido. En primera instancia, se adueñó de la pelota y volcó el juego hacia la izquierda, donde la dupla de Elías Gomes y Álvaro Montoro generó infructuosos desbordes a la defensa rival.
Luego, generó su primera chance de riesgo: Imanol Machuca cambió el sentido de izquierda a derecha, el lateral Jano Gordon filtró de primera para Francisco Pizzini, quien se la cedió de manera defectuosa a Michael Santos, pero el centrodelantero ingenio una volea que terminó rozando el travesaño.
Con el transcurrir de los minutos, el Funebrero, plantado en un férreo esquema 4-4-2, comenzó a discutir el dominio de la pelota e inquietó al conjunto velezano. Luego de varios centros inofensivos y tiros de esquina rechazados, los dirigidos por Joaquín Iturrería inquietaron a los de Primera División: Agustín Campana encaró hacia el arco y, antes de ingresar al área, disparó un venenoso remate, que pasó cerca del palo diestro de Tomás Marchiori.
La última emoción del primer tiempo fue para los porteños. Tras un tiro de esquina derecho rasante de Machuca, el zaguero Damián Fernández luchó por la pelota y, entre piernas compañeras y contrarias, sacó un violento remate que, a puro reflejo, contuvo el arquero Lautaro Maldonado.
El complemento comenzó con un revés para el equipo bonaerense. A los diez minutos, el capitán Maximiliano Rogoski fue expulsado del campo de juego, luego de tirarse al suelo, chocar con Gómez y ver la segunda tarjeta amarilla. ¿Y ahí Vélez aprovechó el hombre de más?
A contrapartida de la lógica, Midland creció en el juego y avisó dos veces. Primero, Campana remató de larga distancia. Luego, el mismo jugador estrelló un tiro libre, ejecutado desde la derecha y en forma de centro, en el palo lejano de Marchiori.
Cuando no encontraba la salida del laberinto, el Fortín consiguió un penal: Gordon elevó la pelota desde la derecha y Maldonado atropelló a Brian Romero, quien había ingresado a la hora de partido. A falta de 13' para el cierre del encuentro, el delantero cambió la pena máxima por el primer festejo de su equipo en el año (tanto en gol como en victoria) y se abrazó con Sebastián Domínguez.