Correo Central, Catalinas y Retiro. La espera terminó para los transeúntes que pasaban por la avenida Leandro N. Alem y veían las entradas a las estaciones. La red de subterráneos porteña incorporó tres nuevas. Modernas, espaciosas y bien iluminadas para el servicio que más se utiliza en la gran urbe. Desde el Gobierno de la Ciudad prometen que se podrá conectar el barrio de Flores con la terminal de trenes en 22 minutos.
Pero la obra que se inaugura estuvo en el medio de grandes cambios que la atrasaron ni más ni menos que una década. La comenzó el Gobierno Nacional de Cristina Kirchner en 2.009, aunque en 2.007 se realizó la obra civil con la primera licitación. Con el paso de los años se convirtió en un eslabón porteño para Florencio Randazzo, a cargo del Ministerio de Interior y Transporte, quien en 2.015 caminó por los túneles para ver los avances e intentar aportarle imágen positiva al candidato kircherista a Jefe de Gobierno Mariano Recalde.
"Es una obra estratégica para el desarrollo de la Ciudad", remarcó en 2.015 ante la prensa. En ese tiempo la administración del subterráneo ya estaba en manos de Mauricio Macri, el Jefe de Gobierno. El traspaso se hizo a fines de 2.012, pero, de acuerdo a Randazzo, hubo demoras en las licitaciones "para equipamientos, señalización de vías y escaleras mecánicas" que atrasaron a estas tres estaciones de la E.
Así, los 9,6 kilómetros que comprenden desde Plaza de los Virreyes/Eva Perón a Bolívar, cerca de Plaza de Mayo, no iban a ver agregados los 4.700 metros más de vías. "Parecían que estaban terminadas, pero no es así, eso es mentira. Faltaba todo el equipamiento", subrayó a POPULAR el presidente de SBASE, Eduardo de Montmollin, a lo que Franco Moccia, ministro de Desarrollo Urbano y Transporte porteño, sumó: "Eso eran 100 millones de dólares que los financió la Ciudad íntegramente".
La línea E permite conexiones tanto con las B y C, y ahora con los ferrocarriles Mitre, San Martín y Belgrano Norte. Con esta ampliación, se espera que se incorporen 63.000 usuarios nuevos a la red, más una frecuencia de "3.30 minutos para fin de año", auguró Moccia.
Antes de la apertura, Metrovías realizó trabajos para la puesta a punto como la instalación de los dispositivos de información al usuario en boleterías, vestíbulos, andenes y medios de elevación; el exhaustivo trabajo de la cuadrilla especial de limpieza; las prácticas operativas del personal de conducción en el nuevo tramo; la instalación del equipamiento de POS de recarga en boleterías.
Paralelamente, en el Nuevo Taller Lacarra de la línea se incorporó mayor infraestructura y personal técnico.
La inauguración de estas 3 nuevas estaciones contará con una serie de actividades que buscan visibilizar el rol protagónico de las mujeres en nuestra historia y continuar sentando las bases del cambio cultural necesario para consolidar la igualdad de género:
Con nombre de mujer
Los vecinos, vecinas y usuarios de la línea E podrán proponer y elegir nombres de mujeres argentinas para denominar a las 3 nuevas estaciones.
El proceso contará de 3 etapas:
1. Mediante un formulario en línea en la web de Participación Ciudadana
(http://www.buenosaires.gob.ar/participacionciudadana) los vecinos y vecinas podrán postular los nombres de mujeres que quieran.
2. Con los listados de nombres recibidos a través de la convocatoria, se organizarán encuentros de sensibilización en cuanto a la perspectiva de género donde se conformarán mesas de trabajo entre vecinos y vecinas junto a equipo técnico y se debatirán las opciones para conformar la terna que se someterá a votación.
3. Votación de los nombres con 3 opciones por estación.
En la actualidad, solo el 10% de las calles porteñas tiene nombre de mujer, mientras que apenas el 17% de los espacios verdes llevan el nombre de una figura femenina.
La iniciativa es organizada por Participación Ciudadana, en conjunto con el ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte, Subterráneos de Buenos Aires y el ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat, a través de la Dirección General de la Mujer.