MAR DEL PLATA (Enviado especial).- Dicen los que más saben que es cuestión de horas. Que desde mañana los termómetros empezarán a ofrecer mejores noticias con días soleados y alguna térmica que acaricie los 30°. Hoy, sin embargo, todavía quedaban restos del aire fresco que había afectado a la costa en los últimos días y que alejó a los turistas de la playa y, más aún, del mar.
Pero el panorama será fantástico desde muy temprano cuando el día amanezca con cielo azul impecable, sin una nube y con algo de viento.
El sol se desperezará en el cielo donde ganará una posición de privilegio, adueñándose del paisaje e invitando a la gran mayoría a salir en busca de algún lugar al aire libre para tomar sol.
Claro que, pese a la fuerza de los rayos solares -que se hicieron sentir y calentaron la arena- la temperatura máxima apenas superó los 23 grados.
No había viento, al menos no ése tan intenso en los últimos días; pero como la brisa siguió siendo fría, el registro del mercurio nunca pudo llegar a niveles propios del verano.
Apareció el sol y las playas lucieron llenas de gente
Para muchos no fue impedimento para darle rienda suelta a las ganas contenidas de pasar por la playa, tenderse sobre la arena y hasta uno que otro chapuzón en el mar. Desde muy temprano, las playas se cargaron de gente y todos se acercaron a la orilla para tomar sol, mares y hasta cumplir con el ritual del almuerzo disfrutando de una jornada muy agradable.
Bajo esas condiciones avanzó la tarde, sin nubes y con la calidez de un sol que supo ingeniárselas para estar presente durante varias horas.
El elemento común de los últimos días, entre los que no renunciaron a pasar un rato por la playa, fue el de mirar hacia un sector del horizonte para decir "!qué lindo día!"! y, al mismo tiempo, mirar hacia el otro lado y exclamar: "!Uh, la tormenta que se viene!". Pues bien, ese panorama se modificó sensiblemente ayer cuando, la lluvia, no apareció como una amenaza cercana a lo largo de toda la tarde. A tal punto que muchos decidieron regresar con todos sus petates a la arena, dispuestos a pasar buena parte del día al aire libre.
De todas formas, la mejor noticia que recorrió de boca en boca (todas ellas sonrientes) a los veraneantes de Mar del Plata y zonas cercanas, es el anuncio de lo que se viene una seguidilla de días a pleno sol y con cada vez más calor. Entonces, a preparar de nuevo la maya y las ojotas.