El papa Francisco advirtió este jueves a los obispos colombianos que “no son técnicos ni políticos, son pastores”, al convocarlos a “contribuir al desafío” de la pacificación y reconciliación en su país, y les recordó que, en un país polarizado tras los acuerdos de paz entre el gobierno y las FARC, “no sirven alianzas con una parte u otra”.
“Muchos pueden contribuir al desafío de esta Nación, pero la misión de ustedes es singular. Ustedes no son técnicos ni políticos, son pastores”, les advirtió con dureza el Pontífice a los religiosos, durante el segundo día de la visita a Colombia que inició el miércoles con el lema “demos el primer paso” para acompañar el proceso de paz en el país.
“Cristo es la palabra de reconciliación escrita en sus corazones y tienen la fuerza de poder pronunciarla no solamente en los púlpitos, en los documentos eclesiales o en los artículos de periódicos, sino más bien en el corazón de las personas, en el secreto sagrario de sus conciencias, en el calor esperanzado que los atrae a la escucha de la voz del cielo que proclama ’paz a los hombres amados por Dios’”, les dijo el Pontífice a 130 obispos colombianos.
La Iglesia colombiana siempre fue vista desde Roma como contraria a los acuerdos de paz que el gobierno del presidente Juan Manuel Santos firmó el año pasado con la ahora ex guerrilla FARC, al punto que el Vaticano considera que los obispos “Podrían haber hecho más” para que se aprobara el referéndum que en octubre de 2016 finalmente rechazó los acuerdos.
“Ustedes deben pronunciarla con el frágil, humilde, pero invencible recurso de la misericordia de Dios, la única capaz de derrotar la cínica soberbia de los corazones autorreferenciales. A la Iglesia no le interesa otra cosa que la libertad de pronunciar esta Palabra”, les pidió en esa dirección.
“No sirven alianzas con una parte u otra, sino la libertad de hablar a los corazones de todos. Precisamente allí tienen la autonomía para inquietar, allí tienen la posibilidad de sostener un cambio de ruta. El corazón humano, muchas veces engañado, concibe el insensato proyecto de hacer de la vida un continuo aumento de espacios para depositar lo que acumula. Es un engaño”, agregó el obispo de Roma.
En lo que pareció una referencia hacia las problemáticas de la corrupción y la droga, Francisco también dejó un mensaje a los obispos. “¿De qué sirve ganar el mundo entero si queda el vacío en el alma? De sus labios de legítimos pastores de Cristo, tal cual ustedes son, Colombia tiene el derecho de ser interpelada por la verdad de Dios, que repite continuamente: ’¿Dónde está tu hermano?’ Es un interrogatorio que no puede ser silenciado, aun cuando quien lo escucha no puede más que abajar la mirada, confundido, y balbucir la propia vergüenza por haberlo vendido, quizás, al precio de alguna dosis de estupefaciente o alguna equívoca concepción de razón de Estado, tal vez por la falsa conciencia de que el fin justifica los medios”, les dijo.
comentar