A este perrito se le murió su dueño, un hombre humilde que pasó sus últimos días en el hospital donde murió, Pepe era el nombre del viejito y así le quedó al perrito que esperó largos días y noches en la puerta del hospital, hasta que de tanto echarlo a golpes, decidió alejarse. Hoy deambula en las calles triste y solitario. Pepe lo único que quiere y necesita es que lo tengan con una cuchita donde poder vivir sus últimos años en paz. Quienes quieran adoptarlo podrán comunicarse con Adriana al 4243-7443 o 15-5823-0904.