"La internación iba a ser muy difícil por el carácter que iba a tener mi hermano y se proponía entre todos la domiciliaria. No me acuerdo bien quién lo propuso, pero era de común acuerdo de todos", aseguró este jueves Claudia, otra de las hermanas del Diez, en el marco del juicio por la muerte del exfutbolista.
"La última vez que lo vi a mi hermano fue en la clínica donde se operó de la cabeza. Fue después de la cirugía y lo vi bien. Después él se quejó y le pregunté si le dolía algo. ‘Sí, el alma’, me respondió“, contó este jueves Ana Maradona, la hermana mayor de Diego Armando Maradona.
La mujer de 74 años habló sobre su último encuentro con el fallecido exfutbolista en el en el marco del juicio que se sigue adelante por el deceso del "10" en el Tribunal Oral en lo Criminal Nº3 de San Isidro, donde además declaró Claudia y durante esta jornada también lo hará Rita, también hermanas del capitán de Argentina en México 86.
Ambas, quienes dijeron tener un trato cotidiano entre ellas, describieron al surgido en Argentinos Juniors como un hermano “presente, amoroso” y que siempre les repetía que las quería “ver bien”. Y contaron que se enteraron al mismo tiempo que Diego Armando, como lo llamaban y aún hoy siguen haciéndolo, había muerto.
"Nos llamaron para decir que se descompuso. Nos enteramos y nos fuimos con mis hermanas. Allá ya estaban las hijas y la mamá de ellas. Cuando llegamos nos enteramos de que había fallecido. Nos lo dicen las chicas", contó Ana, la mayor de los ocho hermanos Maradona.
En el debate oral que tiene a siete imputados por el fallecimiento de Diego, tanto Ana como Claudia se refirieron a la reunión en la que se decidió la internación domiciliaria en la casa del barrio privado San Andrés de Dique Luján, partido de Tigre, en la que terminó falleciendo el 25 de noviembre de 2020.
En este sentido, las dos coincidieron en que los que debatían qué lo mejor para Maradona eran los médicos y aseguraron que ellas no opinaron acerca de qué hacer, sino solo escucharon las opciones que les ofrecían los profesionales: seguir en un hospital o elegir una vivienda para que sea tratado allí.
"La internación iba a ser muy difícil por el carácter que iba a tener mi hermano y se proponía entre todos la domiciliaria. No me acuerdo bien quién lo propuso, pero era de común acuerdo de todos", aseguró Claudia. Acerca de cómo era Diego como paciente, las dos remarcaron varias veces que él “hacía lo que quería” y que “se resistía a ser atendido”.
No obstante, señalaron que con Leopoldo Luque, el neurocirujano acusado por su responsabilidad en la muerte, era diferente “Luque sí lo revisaba. Mi hermano se dejaba atender por él”, aseguró Ana. Claudia, por su parte, añadió: “Luque era el médico de confianza de mi hermano. Reemplazó a Cahe que era el médico de él de más chico. Luque se encargaba de su salud".
El juicio por la muerte de Diego Maradona se reanudó este jueves con cuatro testimonios que prometen estar cargados de un importante componente emotivo. Además de las hermanas del fallecido exfutbolista, también brindará testimonio Verónica Ojeda, expareja y madre del hijo menor de Diego, Dieguito Fernando.
Sus presencias fueron adelantadas al final de la séptima audiencia por los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren, quienes hasta ahora no habían anticipado ningún testigo desde que comenzó el proceso judicial en el Tribunal Oral en lo Criminal N.º3 de San Isidro. Pero esta vez hicieron la excepción.
El testimonio de Ojeda será importante, dado que ella era una de las que habitualmente visitaba al "10" en la internación domiciliaria. En este sentido, la madre de Dieguito Fernando podrá ahondar en los detalles de cómo estaba el padre de su hijo días antes de morir. Probablemente, sus dichos complementen lo ya testificado por Jana Maradona, hija de Diego y la primera de la familia en declarar en el juicio que tiene a siete profesionales de la salud imputados.