La Justicia accedió a los resultados de los exámenes toxicológicos que se le realizaron a la modelo Emmily Rodrigues, quien murió el 30 de marzo tras caer del balcón de un departamento de Retiro y tiene como implicado en la causa al empresario Francisco Sáenz Valiente.
Las pericias practicadas por el Cuerpo Médico Forense revelaron que Emmily tenía rastros de cocaína, marihuana, alcohol, ketamina y MDMA, lo que indica una coincidencia con el relato de dos mujeres presentes en la fiesta privada que sostuvieron que la modelo consumió drogas.
Otro dato que se obtuvo fue que los hisopados en busca de fluidos sexuales en el cuerpo de Rodrigues dieron negativo junto a la pericia de los dos preservativos encontrados en el departamento de Valiente donde tampoco se halló sangre o semen.
Estos resultados convalidan lo informado en la autopsia, donde se señala que Emmily no tiene signos ni lesiones de abuso sexual.
Ante estas medidas incorporadas a la investigación, la causa sigue sin tener un rumbo fijo ya que los fiscales Santiago Vismara y Mariela Labozzetta sostienen que el empresario es culpable del femicidio y de facilitarle los estupefacientes a la modelo.
Aun así, el 19 de abril el juez Martín Del Viso anunció la falta de mérito contra Sáenz Valiente al sustentar que los fiscales todavía no tienen pruebas en su contra y por este motivo fue liberado.
Desde el inicio de la investigación el empresario y su abogado, Rafael Cúneo Libarona, manifiestan que Emmily consumió drogas y alcohol por propia voluntad.
A pesar de la decisión del juez los fiscales mantienen su postura, sobre todo después de que se halla encontrado en el departamento de Valiente tres jeringas, una de ellas con un líquido extraño.
Esto se relacionaría al resultado forense sobre los llamados al 911. En esta ocasión los expertos indican que una mujer grita: “¡Me pincharon!”.
Ante este hallazgo Libarona anunció que en la autopsia no se encontraron lesiones competentes con un pinchazo. Para el 30 de mayo la Justicia dispuso una pericia del área biológica de laboratorio químico, donde se buscará analizar si había sangre humana.
Se trata de un empresario de 52 años que tiene negocios vinculados al sector agropecuario. Según sus redes sociales, la vida del imputado estaba protagonizada por viajes de aventura, naturaleza y fiestas.
Según se reconstruyó se trata de una persona soltera y sin hijos. "Es una persona de principios y valores, muy trabajador con sus empresas relacionadas al campo, no jode a nadie. Es aventurero, amante de la naturaleza y como leonino se puede decir que es un bon vivant, le gusta pasarlo bien", dijo a Clarín Martina, emprendedora y relacionista pública que lo conoce.
Al mismo tiempo, destacó que se trata de una persona que siempre piensa en sus empleados. “De sus gustos o hábitos, realmente no puedo decir nada. Lo que él me comparte son sus pasiones que tenían que ver con la pesca y la naturaleza. Era un aventurero empedernido", agregó la conocida.