Un hombre murió tras enfrentarse con un grupo de efectivos de la Policía de la Ciudad, con los que forcejeó y resultó agredido, en momentos en que protagonizaba incidentes -junto a otras tres personas en estado de ebriedad- en una pizzería de la estación Constitución, porque pretendían irse sin abonar la consumición.
Si bien se indicó oficialmente que la víctima, identificada como Diego Rubén Villarreal Cabrera, de 32 años y nacionalidad paraguaya, falleció producto de un paro cardíaco, testigos del episodio refirieron que los uniformados lo golpearon y en consecuencia, se abrió una investigación por este caso de violencia institucional, donde las pericias ya quedaron a cargo de peritos de Gendarmería Nacional, al estar involucrado personal policial.
El hecho ocurrió cerca de la medianoche del pasado miércoles, en medio del temporal de lluvia y viento que dejó sin servicio por algunas horas al ferrocarril Roca, motivando que Villarreal Cabrera se quedara comiendo una pizza y tomando bebidas alcohólicas junto a sus compañeros.
De acuerdo a la versión oficial, los cuatro hombres que estuvieron bebiendo varias botellas de cerveza discutieron con otros comensales y ya borrachos se negaron a pagar la cuenta a la moza. Por lo tanto, el encargado del local Roca&Pizza decidió dar intervención a la policía y entonces, un grupo de seis efectivos de la División Ferrocarril Roca de la Policía Federal se desplazaron hasta el local.
“A una moza la insultaron y hasta le pegaron a otro de los encargados. Ante la intervención policial se originó un forcejeo con los cuatro hombres que se negaban a retirarse del lugar y continuaban provocando disturbios”, se dijo, agregando que “cuando estaban siendo detenidos por resistencia a la autoridad, uno de los agresores sufrió convulsiones y se descompuso por lo que se solicitó la presencia del personal del SAME. Los médicos le realizaron maniobras de RCP, y luego de 30 minutos de los trabajos para reanimarlo, decidieron derivarlo al Hospital Argerich, donde finalmente murió como consecuencia de una cardiopatía no traumática”.
No obstante, se admitió que el fallecido “tenía un golpe en el rostro como consecuencia del forcejeo lógico cuando una persona se resiste a ser detenida” y sobre el resto de los involucrados, se manifestó quedaron demorados y finalmente imputados por los delitos de “atentado y resistencia a la autoridad y lesiones”.
De todas maneras, ocasionales testigos refirieron sobre “una terrible golpiza al muchacho que estaba borracho, al que le reventaron la cabeza” y por eso, frente a las dudas de los dichos de los policías, los investigadores del caso dispusieron la intervención de Gendarmería Nacional para la realización de los peritajes, aunque no se estableció ninguna medida sobre los uniformados que participaron del confuso episodio, pese a que están siendo sometidos a un sumario administrativo.
Si bien en un comunicado de prensa desde la Policía Federal se hizo hincapié en que durante el hecho se utilizó “la fuerza mínima e indispensable” para controlar la situación, muchas de las personas que observaron lo ocurrido, consignaron que “lo ataron con precintos y le pegaron varios golpes en la cabeza”. “A los policías se les fue la mano. El hombre tenía la cabeza reventada. Vimos que le pegaban con una radio. Fue una situación horrible”, detallaron los testigos.
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