El presidente argentino recibió un premio y en su discurso dijo que Argentina se adaptará a las nuevos aranceles impuestos por la administración republicana. Mientras, espera la firma definitiva del acuerdo con el FMI.
La última visita de Javier Milei a los Estados Unidos fue un viaje relámpago: apenas mas de 24 horas para recibir el premio “Lion of Liberty” con el que lo condecoraba la organización MACA (Make America Clean Again). Pero lo que realmente buscaba Milei era reunirse, aunque fuera brevemente, con Donald Trump para tener su aval en dos frentes delicados y fundamentales para la Argentina: el acuerdo con el FMI y la posibilidad de flexibilizar la suba de aranceles que dispuso el Gobierno de Estados Unidos para casi todos los países con los que comercia en el mundo.
No pudo ser. La foto con Trump no se dio porque hubo un desencuentro de horarios y el presidente de los Estados Unidos nunca llegó a la condecoración de su par argentino ni pudo escuchar el discurso de Milei en el que este aseguró que “la Argentina va a avanzar en readecuar la normativa de manera que cumpla con los requerimientos de las propuestas de aranceles recíprocas elaborados por el presidente Donald Trump”.
Se referia a que el Gobierno argentino está dispuesto a aceptar las exigencias del gobierno estadounidense para poder seguir vendiendo productos en el primer país del mundo, incluso el arancel del 10% adicional (a los aranceles que ya se cobraban para ingresar distintos productos a los Estados Unidos) que anuncio Trump el pasado miércoles que le tocara a la Argentina desde este sábado 5 de abril.
Sin embargo, mientras dejaba en claro que el gobierno argentino esta alineado con el de Donal Trump, Milei también señalaba la importancia de las reuniones que mantuvo el canciller Gerardo Werthein con el secretario de Comercio de los Estados Unidos, Howard Lutnick, en la que Argentina le pidió llegar a un acuerdo y conciliar una canasta de 50 productos que no tengan ese adiocnal del 10% y así atenuar el impacto de esa medida.
Hace ya varios días que Werthein comenzó estas negociaciones. Primero se encontró con el secretario de Estado, Marco Rubio; y luego lo hizo con Lutnick, y con el representante de Comercio (USTR), Jamieson Greer.
Luego de los anuncios de Trump -que sacudieron a los mercados de todo el mundo y aun continúan impactando en ellos con derrumbes de las bolsas del mundo entero-, en el Gobierno admiten que el 54% de los productos argentinos están alcanzados por ese arancel adicional del 10% que fijó el gobierno republicano. Mientras tanto, el 46% de los productos que comercializa el país con Estados Unidos aun continuan exentos. Entre ellos, por ejemplo, el petróleo, el oro, la plata y todos sus derivados. Por eso en la Casa Rosada quieren ampliar la "lista de productos exceptuados", y llegar lo antes posible a esa lista de 50 productos con aranceles cero.
Mientras tanto, en el equipo del Ministerio de Economia encabezado por Luis “Toto” Caputo, se concentra en los próximos movimientos en torno al acuerdo con el FMI. Lo que buscaba la comitiva que acompañó a Milei a EEUU -integrada por Karina Milei, Gerardo Werthein y Caputo- fue alguna señal de la administración Trump que sirviera como aval para presionar al board (comité ejecutivo) del FMI a desembolsar los 8.000 millones de dolares que el Gobierno pretende recibir como primer pago por los 20.000 millones que le solicito al Fondo en el marco del acuerdo de facilidades extendidas que planea firmar en las próximas semanas.
Por ahora, todo indica que habrá que esperar para tener novedades del FMI al menos hasta la fecha de agenda formal de los integrantes del comité ejecutivo, que es entre el 22 y el 26 de abril próximo, luego de Semana Santa.
Son varias semanas para transitar en un clima de tanta incertidumbre mundial y con mercados tan nerviosos, afuera y en la Argentina.