El Presidente brindó un discurso en conmemoración al Día del Veterano y de los Caídos en Malvinas, en el que su principal argumento fue que si nos convertimos en potencia, los malvinenses va a desear ser argentinos.
El Presidente encabezó el acto en Plaza San Martín por el ‘Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas’, donde leyó un discurso de 10 minutos con sus habituales ataques a la "casta" y argumentando que si nos volvemos "prósperos" los malvinenses va a querer ser argentinos.
Con la presencia de la ministra de Seguridad Nacional, Patricia Bullrich; el jefe de Gobierno, Jorge Macri; el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Martín Menem, y el ministro de Defensa, Luis Petri (más la ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel), Milei manifestó que "un país soberano debe ser primero un país próspero".
Asimismo, reafirmó el pedido de la soberanía de las Islas Malvinas y que debe hacerlo un gobierno que no sea “corrupto” ni que haga alianzas “con dictadores” porque el reclamo es “poco serio”.
"Durante las últimas décadas nuestra demanda por las islas fue damnificada por las decisiones diplomáticas, económicas y políticas de la casta política", dijo Milei, quien cuestionó "el desarme y la demonización deliberada de las fuerzas armadas".
Milei dijo que su plan es "una política exterior alineada a los países libres" y "fortalecer aquellas áreas de las que el Estado debería ocuparse, eliminando las que sobran". "Creer que a mayor Estado, mayor soberanía es un concepto orwelliano", lanzó.
Luego mostró que su anhelo de soberanía se fundamenta en la autodeterminación de los habitantes de las Malvinas, algo esgrimido por Gran Bretaña y rechazado desde la Argentina por considerar a ese pueblo un ocupante ilegítimo: “Nosotros siempre dejamos claro que el voto más importante de todos es el que se hace con los pies y anhelamos que los malvinenses decidan algún día votarnos con los pies a nosotros. Por eso buscamos ser una potencia, a punto tal que ellos prefieran ser argentinos. Y ni siquiera haga falta usar la disuasión o el convencimiento para lograrlo”
Cerró su breve discurso con su tradicional grito de "Viva la libertad carajo" y se retiró para preparar su viaje a Estados Unidos.
comentar