Javier Milei vive horas frenéticas desde que fue electo presidente el pasado domingo 19 de noviembre. Él mismo admitió que la noche del domingo apenas pudo dormir y durante todo el feriado del lunes mantuvo conversaciones con líderes internacionales y trabajó con su equipo en el armado del gabinete. Ese mismo día comenzó a gestarse una reunión con Alberto Fernández, encuentro clave para iniciar la transición de cara al próximo 10 de diciembre. Finalmente, el encuentro se concretó recién el martes. Ambos presidentes (el saliente y el entrante) desayunaron en la quinta de Olivos, poco antes de que abrieran los mercados, enviando así una señal que buscaba dar tranquilidad a los inversores.
“Fue una charla muy cordial y productiva. Planteamos nuestras diferencias de manera educada”, dijo Milei. Y remarcó que existen varios elementos en los que no están de acuerdo, pero que plantearon sus diferencias de manera educada: “Acá lo que manda es el pragmatismo. Es muy valioso tomar la experiencia de quien ha estado en el cargo y que cuenta cómo la ve”. En este sentido, reconoció que habla mucho con el ex presidente Mauricio Macri. “Aporta mucho desde la experiencia. Son cosas que después en momentos críticos ayuda mucho”, subrayó.
Por su parte, Alberto Fernández, aseguró que se trató de “una reunión institucional, que reclamaba seriedad. Fue una reunión cordial, amable, que se prolongó por más de dos horas donde tocamos temas nacionales e internacionales”.
Tras el encuentro con Alberto Fernández, el flamante presidente electo realizó una serie de entrevistas con diferentes medios. En todas subrayó una idea central de lo que será su gobierno a partir del 10 de diciembre: “Se vienen seis meses muy difíciles porque vamos a a hacer un muy fuerte ajuste fiscal para llegar al déficit cero”, aseguró Milei.
“Fuimos muy explícitos: queremos un estado pequeño que tenga la característica de honrar sus compromisos. Con esto estoy diciendo: voy a hacer el ajuste fiscal para pagar la deuda”, remarcó el presidente electo. Y agregó: “Al mismo tiempo, aviso que esto va a ser de shock, no va a haber gradualismo. Y en mi discurso también avisé que se van a respetar a rajatabla los derechos de propiedad. El problema de las Leliq lo vamos a arreglar con una solución de mercado, sin plan Bonex”, afirmó en una entrevista con el economista Manuel Adorni publicada en YouTube.
"Sabemos que el riesgo de la híper está, y nosotros haremos todos los esfuerzos para evitarlo. Una de las grandes líneas de acción es un muy fuerte ajuste fiscal para ir a déficit financiero cero. Eso sigificaría que sos solvente, que podés pagar tus deudas".
Consultado sobre si le preocupaba lo que este ajuste pudiera provocar en materia de protestas sociales en las calles, Milei aseguró: “Se aplicará la ley. Y no me voy a dejar extorsionar. Si no, no resolvemos más esto. Dentro de la ley todo, fuera de la ley nada. Me siento respaldado con las fuerzas de seguridad”.
Cuando estaba dando esta serie de entrevistas con distintos medios, Milei recibió una de las llamadas más importantes desde que fue electo presidente de la Argentina: la del Papa Francisco. “Disculpen pero tengo que atender al Papa”, les dijo a los periodistas que lo entrevistaban. Y conversó con el jefe de la Iglesia Católica y del Estado del Vaticano, a quien invitó a venir a la Argentina.
“Me llamó para felicitarme, fue una charla interesante. Valoró el coraje y sabiduría en esta pelea. Le dije que coraje tengo, pero que sabiduría lo estoy trabajando. Después me dijo que le resultó interesante nuestro ministerio de capital humano y cómo nosotros pensamos dinamizar a la sociedad desde dicho ministerio. Cómo convertir al capital humano en el eje central de nuestra política de crecimiento. En ese contexto, mostró una posición interesante. Además lo invité a venir a Argentina, que sería recibido con honores”, contó el propio Milei poco después.
Además, el líder de La Libertad Avanza confirmó que prepara con su equipo un paquete de medidas económicas que enviará al Congreso para realizar reformas estructurales que planteó durante la campaña.
“Si nosotros logramos hacer las reformas que planeamos, estamos seguros que en la elección de medio término podemos hacer una elección histórica. Y eso hará que podamos profundizar aún mucho más las reformas estructurales”, aseguró. Pese a su ritmo frenético, Javier Milei parece haberse hecho tiempo para pensar con un político profesional, ya que a pocas horas de ser electo ya está planificando cómo sus acciones impactará en la próxima elección de medio tiempo. Y aún faltan 18 días para su asunción como Presidente de la Nación.