Los abogados que representan a la familia de Brandon Romero, el joven de 18 años que murió baleado por un subteniente de la Policía bonaerense al que trató de asaltar en Mar del Plata, en julio de 2020, pidieron hoy que el efectivo sea declarado culpable de homicidio agravado, al exponer sus alegatos en el juicio por jurados que busca determinar si se trató de un caso de gatillo fácil o una legítima defensa.
César Sivo y Romina Merino, quienes llevan adelante la acusación en el proceso en nombre de la familia, consideraron acreditado que el imputado, Pedro Arcángel Bogado (39), ejecutó como un verdugo a Romero en la rotonda de ingreso a la ciudad sobre la ruta 226, sin emitir la más mínima palabra ni dar la voz de alto como agente de seguridad.
Sivo pidió en ese sentido que sea declarado culpable del delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, que contempla una pena de entre 10 y 33 años de prisión.
Luego planteó sus alegatos la defensa del efectivo, encabezada por Martín Bernat, Paula Erviti y Agustín Robbio, quienes sostuvieron que se trató de un caso de legitima defensa y pidieron un veredicto de no culpabilidad.
Tras las presentaciones de ambas partes, el acusado brindó sus últimas palabras ante el jurado popular que deberá determinar si es culpable o no: "Nunca oculté nada, dije la verdad y confío en ustedes".
Luego, los 12 miembros del tribunal ciudadano recibieron las instrucciones finales por parte del juez Juan Manuel Sueyro para pasar a deliberar.
La jornada de alegatos comenzó minutos después de las 10.30, en la sede del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil.
En el planteo de la acusación, Sivo sostuvo que en el juicio se probó que la madrugada del 5 de julio de 2020 el policía fue abordado por una moto con al menos tres tripulantes mientras él conducía otra motocicleta, y que desde ese vehículo se efectuaron disparos de armas de fuego al aire.
Según precisó, Bogado evadió a esas personas y, tras retomar en contramano por la ruta 226, detuvo su motocicleta, la apagó y desenfundó su arma, hasta que apareció otra moto en la que iban Romero y otro joven, quienes iban a robarle desarmados.
"Sin emitir la más mínima palabra, Bogado esgrime su arma de fuego y comienza a disparar, dijo el acusador, y detalló que, en primer término, ataca a Brandon, luego le tiró al conductor de la moto, quien escapó del lugar, y después vuelve a efectuar tres disparos de frente a la víctima cuando ya estaba arrodillada en el piso y no representaba ningún riesgo.
Sivo sostuvo a su vez que el hecho fue un claro ejemplo de violencia policial e institucional y cuestionó al Ministerio Público Fiscal, al considerar que acompañó la idea de impunidad al retirarse de la acusación, que quedó exclusivamente a cargo de la familia de la víctima.
El abogado rechazó la versión brindada el último jueves por el imputado, quien había asegurado que sintió un disparo al ser abordado por la segunda moto y que gritó que era policía antes de vaciar su cargador.
En la declaración de cerca de tres horas brindada el jueves, Bogado había asegurado que amenazaron con matarlo y que, tras identificarse como efectivo, vio un destello y un sonido que interpretó como un disparo.
El efectivo relató además en ese sentido que gritó váyanse que soy policía y que escuchó a uno de los asaltantes decir te vamos a matar por la moto, negro.
La defensa del imputado planteó a su turno que el hombre actuó en legítima defensa, en línea con lo adelantado al inicio del juico.