El delito quedó al descubierto luego de que la menor le contó a una maestra el calvario que estaba sufriendo, además de las graves amenazas que recibía.
Un sujeto acusado de abusar sexualmente de su hija en una vivienda de Quilmes fue condenado a 18 años de prisión en los tribunales del distrito, en tanto que el caso inició tiempo atrás cuando la pequeña, hoy adolescente, le confesó a una maestra de la escuela todo el calvario que estaba sufriendo, además de las graves amenazas por parte del agresor, hasta que la mujer se puso el caso al hombro y lo llevó ante la Justicia.
Se trata de un hecho que conmociona a la sociedad y que estuvo guardado como un secreto en la vida de la víctima y sus hermanos. Sin embargo, tras una larga investigación y superado el período de presentación de pruebas, los magistrados dieron su veredicto y le impusieron una grave sanción al responsable. Además, las autoridades municipales deberán otorgarle atención especializada por el estrés postraumático con el cual convive.
Todo comenzó en el año 2015 y se prolongó hasta 2020, en una vivienda situada en la calle 814 Bis de Quilmes. El abusador, de nacionalidad paraguaya, había quedado viudo tiempo atrás y estaba a cargo de todos sus hijos, menores de edad, con quienes vivía en el mismo domicilio. Allí fue que a la pequeña la hostigó en reiteradas ocasiones de todas las maneras posibles.
Los vejámenes se produjeron en lapso de sus 8 y 13 años. Para colmo, con la intención de que no contara la verdad, el sujeto la amenazaba diciendo que si alguien se enteraba, él enviaría a sus hermanos a vivir a un orfanato. Sin embargo, en un acto de valentía y cuando ya no podía vivir más con la carga, la niña fue consultada por una maestra escolar acerca de unas marcas en su cuerpo y le confesó el calvario. Dieron alerta al debido protocolo de aviso, las autoridades judiciales se encargaron y comenzó la investigación.
Este largo y estremecedor proceso, que culminó en las últimas horas, con el veredicto de los jueces Félix Roumieu, Rodrigo Bagini y Cecilia Maffei del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) número 2 del Departamento Judicial de Quilmes. Tras el período de presentación de pruebas, la cámara Gesell y el testimonio de la víctima y su círculo cercano, decidieron otorgarle una sanción ejemplar al acusado.
Es por ello que el padre abusador quedó condenado a 18 años de prisión por el delito de “abuso sexual simple, abuso sexual gravemente ultrajante, abuso sexual con acceso carnal todos agravados por el vínculo” y ya comenzó a cumplirlos.
Cabe destacar que, en beneficio de la salud mental de la damnificada, que hoy es mayor de edad y está acompañada por el resto de su familia, la Municipalidad de Quilmes deberá asistirla y presentar un informe al Registro de Condenados por Delitos contra la Integridad Sexual del Ministerio de Justicia sobre su estado.
comentar