Una mujer cayó desde un balcón a una reja en la que quedó incrustada y sufrió graves heridas. En principio su ex pareja fue acusada de empujarla pero la víctima aseguró que se resbaló, y por eso condenaron al hombre a dos años de prisión de cumplimiento condicional.
En un fallo que generó controversia e indignación, un hombre fue condenado a dos años de prisión con cumplimiento condicional en un juicio en el que lo acusaron de haber golpeado a su ex pareja en el rostro y provocar que la misma cayera desde un balcón a una reja, la cual le quedó incrustada en el abdomen y en una de sus piernas, en tanto que la denunciante se desdijo y explicó que él no la empujó y que en realidad resbaló, aunque la fiscal del caso y especialistas en episodios de violencia de género indicaron que es recurrente que las víctimas se retracten por temor.
Se trata de un fallo que no conformó a los allegados de la damnificada, quien quedó clavada sobre los hierros ante la mirada de todo el barrio, mientras su agresor se escapaba corriendo para no ser atrapado. Además, vecinos mencionaron que las golpizas y los gritos eran rutinarios y esperaban que algún día sucediera eso. Por suerte, ella sobrevivió, aunque el violento seguirá fuera de una unidad penitenciaria y solo tiene una restricción de acercamiento.
Todo sucedió en noviembre de 2021 en un departamento situado en Avenida La Plata y 7 de Agosto, en Ezpeleta Oeste, lugar en el cual vivía Tobías Terán Alvarez con su ex pareja. Según dijeron en la cita judicial, la discusión empezó cuando él le reclamó el vuelto de unas bebidas alcohólicas que ella había ido a comprar. Allí nomás la golpeó en el rostro, la dejó sangrando y la mujer fue hacia el balcón a pedir ayuda, ya que pensó que la iba a matar ahí.
Este corrió a agarrarla de la ropa para que no lo hiciera, pero en un momento dado, en medio del forcejeo, la soltó de golpe y ella cayó hacia la reja, que amortiguó su impacto contra el suelo y le ocasionó gravísimas heridas internas tanto en el abdomen como en una de sus piernas. Así lo contó una vecina en el juicio que se desarrolló en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) número 1 del Departamento Judicial de Quilmes.
"Este hombre tomaba alcohol y siempre le pegaba, ese día fue alrededor de las 23.20, escuché a los vecinos gritar y al salir la vi a ella (la víctima) clavada en la reja, tenía mucha sangre y un hierro que la atravesaba en la panza y en una de las piernas, después me desmayé”, indicó un testigo.
Así las cosas, este llegó preso a la cita judicial y, una vez desarrollado el procedimiento, los magistrados Cecilia Maffei, Rodrigo Bagini y Pablo Pereyra no hicieron lugar al pedido de la fiscal María de los Angeles Attarian Mena, quien había solicitado 14 años de reclusión por el intento de femicidio en grado de tentativa, y lo condenaron a dos años de prisión condicional, con la prohibición de acercarse a la damnificada y de cometer otros delitos. Además, lo enviaron a hacer un curso de “masculinidades”.
Esto se debe a que la víctima se retractó y dijo que él no la había soltado, sino que ella había resbalado cuando se acercó al balcón, motivo por el cual las autoridades no pudieron confirmar su intención de asesinarla, a pesar de que escapó de la escena y no le prestó asistencia. En sintonía, caratularon el episodio como “lesiones leves, agravadas por tratarse de una relación de pareja y de un hombre hacia una mujer”.
El fallo generó malestar y la fiscal de la causa explicó que los mismos especialistas en casos de violencia de género saben que quienes denuncian suelen cambiar el relato por temor a sus agresores, a pesar de que las pruebas son contundentes para incriminarlos.