Los Bomberos Voluntarios se encargaron de la difícil labor. Sufrió fuertes golpes y fue trasladado al Hospital Isidoro Iriarte, donde quedó internado en observación.
Un octogenario cayó a más cuatro metros de profundidad en un pozo séptico de su propia vivienda y tuvo que ser rescatado por una dotación de Bomberos Voluntarios locales, en tanto que el siniestro se produjo en el patio de la propiedad y el piso cedió mientras caminaba por el lugar, motivo por el cual sufrió diversos golpes aunque salvó su vida de milagro, en tanto que las autoridades aconsejaron a los vecinos y pidieron que revisen las estructuras de sus casas para evitar estos incidentes.
Se trata de un caso lamentable que estremece a la comunidad y que los pone en alerta respecto a dichas cuestiones, sobre todo porque se dio de manera inesperada y podría haberle costado muy caro. Lo cierto es que de no haber actuado quienes estaban con él, la historia sería muy distinta. Por suerte, los rescatistas reaccionaron a tiempo y lograron sacarlo y trasladarlo a un nosocomio para que le realizaran las correspondientes curaciones.
Todo comenzó en una vivienda situada sobre la calle Moreno, casi llegando a la intersección con Las Heras, en el barrio quilmeño de Villa Las Rosas. Allí estaba un octogenario, caminando por el patio trasero, cuando de repente sintió que fue tragado por la tierra, de una manera muy cercana a lo literal. Es que el piso cedió y cayó a una profundidad que superó los cuatro metros, hasta impactar con el fondo.
Se trataba de un pozo séptico que estaba cubierto y que, al no ser revisada la estructura, esta se desprendió y provocó el siniestro. Se escuchó el estruendo y, posteriormente, los gritos desesperados de la víctima. Apenas segundos más tarde, un familiar del damnificado que estaba en la finca corrió a ayudarlo y, al ver el panorama, decidió llamar a los Bomberos Voluntarios de Quilmes. En sintonía, una dotación con varios rescatistas se apersonó en el lugar y comenzaron con el gran operativo.
Para poder sacar al anciano, que tenía medio cuerpo tapado por el agua, tuvieron que confirmar que iban a ocurrir más desprendimientos de los cimientos y bajaron con sogas para poder atarlo y extraerlo. Después de mucho esfuerzo, lograron el cometido y una ambulancia del SAME lo trasladó de urgencia al Hospital Isidoro Iriarte con signos vitales, aunque con fuertes golpes tanto en sus piernas, sus caderas y su torso. Los profesionales médicos del nosocomio lo dejaron internado en observación y tendrá una larga recuperación por delante.
Así las cosas, las autoridades alertan a los vecinos quilmeños sobre estas cuestiones y pidieron que revisen las estructuras de sus casas para evitar siniestros similares con pozos ciegos, los cuales suelen ser más grandes de lo que realmente se piensa. Sin embargo, los investigadores judiciales trabajan para determinar las causas y poder prevenir futuros hechos.